EL TERREMOTO DE 1985 EN MÉXICO: LA TRAGEDIA QUE MARCÓ AL PAÍS. 57fmvideos

Video fuente youtube: Canal. Canal Once
El terremoto de 1985 en México: la tragedia que marcó al país
El 19 de septiembre de 1985, México vivió una de las tragedias más devastadoras de su historia moderna: un terremoto de magnitud 8.1 en la escala de Richter sacudió la Ciudad de México y regiones aledañas, causando una destrucción sin precedentes. Este evento dejó una huella imborrable en la memoria colectiva del país, no solo por el enorme número de víctimas y daños materiales, sino también por el impacto social, político y cultural que provocó.
El contexto previo al terremoto
En 1985, la Ciudad de México era una de las urbes más grandes y densamente pobladas del mundo, con cerca de 18 millones de habitantes. La metrópoli enfrentaba problemas de infraestructura debido a su rápido crecimiento, y muchas edificaciones no cumplían con las normas de construcción necesarias para resistir un terremoto de gran magnitud.
Además, la ciudad está situada en un terreno altamente vulnerable: una antigua cuenca lacustre que amplifica las ondas sísmicas. Aunque México es un país sísmico, con una larga historia de temblores, la capital no había experimentado un terremoto significativo en décadas, lo que generó un falso sentido de seguridad entre sus habitantes.
El terremoto: magnitud y epicentro
El sismo ocurrió a las 7:19 de la mañana del jueves 19 de septiembre de 1985. Tuvo su epicentro en el Océano Pacífico, cerca de las costas de Michoacán, a aproximadamente 400 kilómetros de la Ciudad de México. Con una profundidad de 15 kilómetros, el movimiento telúrico liberó una energía equivalente a más de 30 bombas atómicas como la de Hiroshima.
La duración del terremoto fue de casi dos minutos, un tiempo que resultó eterno para quienes lo vivieron. En la Ciudad de México, el impacto fue devastador debido a las características geológicas de la zona y la mala calidad de muchas edificaciones.
La destrucción en la Ciudad de México
El terremoto causó el colapso total o parcial de más de 400 edificios y dañó gravemente otros 3,000. Entre las construcciones más afectadas se encontraban hospitales, hoteles, oficinas gubernamentales, escuelas, fábricas y viviendas multifamiliares.
Algunos de los edificios más emblemáticos que colapsaron incluyen:
- Hospital Juárez: Una de las mayores tragedias ocurrió aquí, donde decenas de pacientes, médicos y enfermeras quedaron atrapados bajo los escombros.
- Hotel Regis: Ubicado en el corazón de la ciudad, este hotel de lujo se desplomó por completo.
- Edificio Nuevo León: Parte del conjunto habitacional Tlatelolco, este edificio se derrumbó dejando cientos de muertos.
La infraestructura eléctrica, el suministro de agua y las telecomunicaciones quedaron severamente afectados, sumiendo a la ciudad en el caos.
Las víctimas humanas
Aunque el número oficial de muertos fue de 10,000, muchas estimaciones no oficiales sugieren que la cifra real podría superar los 30,000. Además, decenas de miles de personas resultaron heridas y más de 100,000 quedaron sin hogar.
La magnitud de la tragedia fue tal que los hospitales y servicios de emergencia se vieron desbordados. Muchas víctimas fueron rescatadas por ciudadanos comunes, ya que las autoridades tardaron en reaccionar ante la emergencia.
La respuesta gubernamental y la movilización ciudadana
La respuesta inicial del gobierno, encabezado por el presidente Miguel de la Madrid, fue ampliamente criticada por ser lenta y desorganizada. Durante las primeras horas, la falta de coordinación y recursos adecuados agravó la crisis. Además, el gobierno rechazó inicialmente la ayuda internacional, lo que generó un fuerte descontento entre la población.
Sin embargo, esta tragedia también marcó un punto de inflexión en la sociedad mexicana. Miles de ciudadanos se organizaron espontáneamente para rescatar a las víctimas, brindar alimentos, ropa y refugio a los damnificados. Este esfuerzo colectivo, conocido como “el despertar ciudadano”, cambió para siempre la relación entre la sociedad civil y el gobierno.
Impacto económico y reconstrucción
El terremoto dejó pérdidas económicas estimadas en 4,000 millones de dólares, una cifra enorme para la época. Además de los daños a la infraestructura, la economía sufrió por la paralización de actividades en sectores clave, como el comercio y la industria.
La reconstrucción fue un proceso lento y complicado. Aunque el gobierno implementó programas para ayudar a los damnificados, muchos tuvieron que reconstruir sus vidas y hogares por su cuenta. En algunos casos, la reconstrucción tomó más de una década.
Lecciones aprendidas
El terremoto de 1985 dejó importantes lecciones para México, especialmente en términos de prevención y preparación ante desastres naturales:
- Reformas en las normas de construcción: Se implementaron regulaciones más estrictas para garantizar que las edificaciones fueran más resistentes a los sismos.
- Creación del Sistema de Alerta Sísmica: Este sistema, pionero en su tipo, permite detectar terremotos con anticipación y emitir alertas tempranas.
- Fortalecimiento de la protección civil: Se creó un sistema nacional para coordinar la respuesta a emergencias y reducir el impacto de futuros desastres.
El terremoto de 1985 en la memoria colectiva
Cada 19 de septiembre, México conmemora este evento con simulacros y ceremonias en honor a las víctimas. Paradójicamente, en 2017, otro devastador terremoto ocurrió en la misma fecha, reforzando la importancia de recordar y aprender de esta tragedia.
El terremoto de 1985 no solo marcó a la Ciudad de México, sino que también transformó al país. Desde el despertar ciudadano hasta los avances en prevención de desastres, esta tragedia es un recordatorio del poder destructivo de la naturaleza y de la resiliencia humana.
El terremoto de 1985 fue un evento que cambió para siempre la historia de México. Aunque dejó una herida profunda, también evidenció la capacidad de la sociedad para unirse en los momentos más oscuros. Su legado perdura en las políticas de prevención y en la memoria de quienes vivieron ese fatídico día.